Obra única elaborada artesanalmente en obsidiana arcoíris, piedra volcánica conocida por su brillo iridiscente y reflejos cambiantes. Cada pieza está tallada a mano con precisión para reproducir la forma anatómica de un corazón humano, símbolo de fuerza interior y transformación.
La obsidiana arcoíris refleja tonalidades que van del verde profundo al violeta, recordando que la belleza nace del contraste entre la luz y la oscuridad. Una pieza única, sin réplica, creada para quienes valoran el arte mineral y la energía natural de la tierra.